El choque entre los dos vehículos estuvo aparatoso, sin embargo, gracias a Dios salieron ilesos los dos conductores. Ignacio, uno de ellos, cuando me comentó la anécdota, me dijo que el susto del choque estuvo tranquilo, que "el verdadero susto peludo" se lo llevó cuando el ejecutivo de la compañía con quien estaba reportando el siniestro le responde: "Lo siento Sr. Rodriguez, pero el número de póliza que me acaba de dar está cancelado por falta de pago" --si el choque no lo había logrado poner pálido y nauseabundo, esto lo hizo, y para ponerle la cereza al pastel el ejecutivo remata diciendo "y esta cancelada desde hace 5 meses".... no pues ni como rescatarla.